Once postales del viaje andino.
Ecuador, Perú, Bolivia y Chile forman una ruta visual de ciudades, volcanes, salares, lagos y cordilleras. Cada fotografía incluye su pie de foto y puede abrirse en una ventana modal.
Un viajero atraviesa el espejo del altiplano bajo un cielo que parece duplicar el mundo.
Las calles empedradas y los faroles convierten la noche en una escena íntima del centro histórico.
La luz acompaña el camino entre casas de adobe, muros de piedra y montañas silenciosas.
Un sendero de altura avanza entre pajonales, neblina y la presencia inmensa del volcán.
Las ruinas emergen durante una pausa dorada, como si la montaña conservara intacto el tiempo.
La Vía Láctea convierte el desierto en observatorio, refugio y territorio de contemplación.
El teleférico cose la ciudad con líneas de luz mientras las montañas guardan el último azul del día.
La Patagonia abre una ruta de viento, agua turquesa y picos tallados por la luz del sur.
Tres paisajes para mirar sin prisa.
Las tres fotografías finales conservan su formato horizontal, pero ahora se muestran en cajas más equilibradas para mantener la misma línea visual de la galería.
Una curva reúne el viaje entero: asfalto, altura, volcán y la luz encendida del atardecer.
Las balsas de totora y el agua quieta dibujan una mañana suspendida entre Perú y Bolivia.
El sendero junto al lago acompaña la despedida del sol frente a un horizonte de roca y hielo.